Iniciación a la fotografía de alta velocidad

La técnica

Antes de empezar y meternos de lleno en el complejo mundo de la fotografía de alta velocidad, hay que dejar claro que no es una técnica fotográfica que se aprenda en un taller de un día, ni en unas semanas, muchos menos en unas horas. Es una disciplina fotográfica muy exigente que siempre pondrá a prueba nuestros conocimientos, nuestra lógica, nuestra capacidad de resolución y por supuesto nuestra paciencia. Es un tipo de fotografía que requiere mucha planificación, dominio de la luz artificial y mucha precisión. Lo bueno de todo ésto es que los resultados compensan con creces todo el esfuerzo realizado, aunque a veces esos resultados aparecen con “cuentagotas” dejan un sabor de boca y una sensación de satisfacción difíciles de describir.

Estamos hablando de un tipo de fotografía muy elaborada, en la que nada debería quedar al azar, pero siempre existirán detalles que se nos escapen y con ello nos hagan aprender y seguir enriqueciendose en la propia técnica. Por lo tanto, es muy importante conocer de antemano el comportamiento del animal que queremos fotografiar para no hacer intentos en balde y perder el tiempo dando vueltas innecesarias o colocando todo el material de manera incorrecta. Lo más normal cuando empezamos en alta velocidad es hacer muchas sesiones de fotos para poder empezar a familiarizarnos con el equipo y empezar a tener resultados decentes.

La situación ideal para trabajar en alta velocidad en fauna son situaciones donde la luz ambiente sea escasa, ya sea en estudio o en exteriores a la sombra, donde se da el caso en el que la luz que predomine en la escena sea aportada por nosotros mismos con unidades de flash y sea por así decirlo la luz principal.

Si nuestro objetivo es parar el movimiento de las aves en vuelo, la principal premisa es la de poder utilizar velocidades de obturación muy rápidas, mucho más rápidas que la velocidad máxima que pueden ofrecernos nuestras cámaras reflex, que normalmente está en 1/8000 seg, ya que la cámara no puede disparar más rápido, tenemos que recurrir a otro medio que nos garantice velocidades superiores como 1/10000 o 1/16000, por ejemplo. Eso lo conseguiremos con unidades de flash.

Si nosotros realizamos una fotografía con luz natural en la que el exposímetro de nuestra cámara nos da una velocidad de 1/80 seg en f2.8 e ISO 400 (muy poca luz en la escena) y en vez de poner esos parámetros ponemos 1/200seg, f8 e ISO 100, estamos seguro de que tendremos una fotografía totalmente negra, subexpuesta. Con ésos parámetros en cámara, si agregamos luz artificial con unidades de flash, estaremos disparando a la velocidad que dura el destello, que será de una duración u otra dependiendo de la potencia que hayamos ajustado en nuestros flashes manuales. 

La potencia de luz en los flashes manuales es siempre la misma, lo que cambia de un salto a otro de “potencia” es  la duración de ese destello, de esta manera cuando ajustamos el flash manual en una potencia de 1/1, estará disparando a plena potencia y plena duración que pueda ofrecer el flash. Si ajustamos el flash manual en una potencia de 1/16, estará disparando a plena potencia pero con una duración 4 veces menor que en 1/1. Por este motivo, al desencadenarse el fogonazo de una manera tan rápida y al ser la unica luz que existe en la escena, se produce la congelación del movimiento del sujeto fotografiado. La potencia es la misma, pero con un destello mucho más fugaz con lo cual ilumina menos que a 1/1 y tendremos que recurrir a acercar los flashes o hacer zoom sobre el motivo elegido para fotografiar.

En ésta tabla se puede ver con más claridad lo que he comentado anteriormente de la influencia  de manera negativa sobre el número guía de nuestro flash a medida que disminuimos potencia (pero ganamos velocidad), con lo cual, se reafirma el hecho de acercar más la luz al sujeto a fotografiar.

Dependiendo del animal que vayamos a fotografiar necesitaremos usar unas potencias parciales u otras que irán directamente relacionadas con la velocidad de desplazamiento del sujeto concreto y de la luz ambiente que tengamos en la escena. Como regla general, para paralizar completamente aves en vuelo tendremos que usar potencias parciales de 1/32 o incluso 1/64. Para aves en vuelo que están aterrizando (llegando al posadero, por ejemplo), dado que ya están desacelerando, podremos usar potencias de 1/16 o 1/32 si estamos en una situación con poca luz natural. Para mamíferos nocturnos, podemos emplear potencias más altas ya que se mueven con menor velocidad. Una potencia de 1/8 puede estar bien en estos casos. Éste punto es un poco personal y depende de la situación, porque si necesitamos que las pilas de nuestro equipo aguanten por ejemplo 6 horas en la noche, podremos sacrificar potencia, poner 1/16 y subir un poco el ISO, pero podremos ganar un poco en autonomía de los flashes.

Si la situación es de día, aunque estemos a la sombra, debemos prestar especial interés al fondo, que normalmente está mas iluminado, o si queda lejos puede estar incluso fuera de la zona de sombra y esto nos supone un gran problema, ya que cuando pongamos en cámara la velocidad máxima de sincronización con los flashes, ésta no será superior a 1/250 seg y con esa velocidad, en un día soleado y un diafragma normal, habrá luz suficiente como para que la foto no salga totalmente negra. Es estos casos, si no podemos buscar un fondo natural que podamos iluminar nosotros mismos con unidades de flash, lo más sencillo es utilizar un fondo artificial. Los fondos artificiales son iluminados con unidades de flash igual que iluminamos el motivo principal. Suele servir telas pintadas, lonas pintadas, lonas con una foto desenfocada impresa, una madera pintada, etc… (el campo de posibilidades en este aspecto es muy amplio y queda a elección de cada uno).

Mi amigo Alberto Carreño, muy buen fotógrafo de naturaleza y mejor persona, me ha cedido un par de imágenes para colaborar en este artículo e ilustrar algunos casos concretos. Mis agradecimientos para el.

                         

Situación con fondo natural, a la sombra. El fondo sale negro haya lo que haya detrás                Situación con fondo artificial, en este caso blanco e iluminado con flashes

 

El equipo

El flash

El flash es el elemento principal y casi más importante dentro de la alta velocidad ya que sin el, no podríamos conseguir los efectos deseados. Hay que mirar y buscar flashes que nos sirvan para tal menester, prestando atención a las características que nos presentan cada marca y elegir en consecuencia. El número de unidades de flash que yo aconsejo es de 4, con ésto, tendremos cubiertas prácticamente el 90% de las situaciones que queramos fotografiar, aunque es algo muy personal y siempre podremos disponer de alguna más para casos concretos. Hoy en día no hace falta gastar una cantidad muy elevada de dinero para comprar un equipo de flashes portátiles para alta velocidad. Hay muchas marcas en el mercado y pasando por las más caras como Canon o Nikon, podemos buscar otras marcas menos conocidas pero no por ello menos buenas que ofrecen una gran calidad a muy buen precio.

      

 

 

Los requisitos indispensables para un flash deben ser:

    1. Tener un NG (número guía) de al menos 50, para poder garantizarnos un mínimo de alcance del destello una vez empecemos a fraccionar la potencia de la unidad con las potencias parciales.
    2. El tiempo de reciclado debe ser más bien rápido, intentaremos que no sea superior a 3 segundos después de haber disparado a plena potencia.
    3. Se tiene que poder trabajar en modo manual. Si cuentan con TTL serán más caros y no es del todo necesario en alta velocidad, aunque sí es interesante. Decidir éste punto es importante, porque tal y como he dicho, un flash con opciones TTL será más caro que uno simple manual y además cuando compremos los triggers (que hablaremos luego) también deberán soportar función TTL y por consiguiente también serán más caros que unos triggers normales o solo para flashes manuales. 
    4. Tienen que disponer de potencias parciales que podamos seleccionar, desde 1/1 hasta 1/64 como mínimo. Lo normal es llegar a los 1/128.
    5. Muy importante que dispongan de opción para poder desactivar el modo “standby” o modo de suspensión en el que el flash entra en una especie de letargo mientras no se está usando. En alta velocidad necesitamos nuestros flashes siempre “alertas” y dispuestos para disparar en cualquier momento, con lo cual, es muy importante este punto.

 

 

Personalmente hablando, voy a contaros mi experiencia con los flashes y así poder hablar con propiedad sobre las marcas que conozco. Empezando por Canon o Nikon, aunque tiene una calidad sublime, creo que son realmente caros según que modelo, y habiendo otras marcas con prestaciones similares a la mitad de precio o más es algo a tener muy en cuenta. Yo uso desde hace mucho la marca de flashes chinos Yongnuo, y la verdad que solo puedo hablar bien de ellos. Es verdad que es un poco lotería porque te puede tocar unidades muy buenas “para toda la vida” o algunas unidades hay que devolverlas porque no funcionan bien desde el principio. En cuanto a fiabilidad tenemos ese problema, pero por regla general no fallan tanto como para desestimar ésta marca. 

 

Concretamente he estado usando el modelo YN560 III y el YN560 IV. Creo que son flashes muy buenos para alta velocidad, que tienen un precio muy asequible (sobre 60 euros en Amazon) y cumplen todos los requisitos, salvo el TTL, no disponen de él, pero no es un problema para mi. Ambos modelos tienen un receptor integrado para poder manejarlos desde cámara con el trigger, algo sin duda muy cómodo.

 

Si tengo que recomendar alguno de ellos a día de hoy, recomiendo encarecidamente que compréis la versión III. En mi experiencia en el campo y después de haber usado uno y otro modelo, es más recomendable la versión III. El motivo de ésta decisión es por la duración de las baterías, que aunque puede ser un tema muy subjetivo (por las pilas), he hecho pruebas con mismas condiciones y mismas pilas y el resultado es aplastante. No sé porque motivo, pero la versión III de éste modelo de flash es capaz de estar encendida sin agotar las pilas y disparando el flash cuando sea necesario durante al menos 10 horas ininterrumpidamente. Sin embargo, en mismas condiciones, la versión IV de este modelo, no es capaz de estar encendido por más de 5 horas. Es una diferencia muy grande de tiempo efectivo cuando tenemos todo el equipo preparado en el monte para algún mamífero nocturno por ejemplo, y hace que me decante por la versión III casi sin pensarlo. (En mis últimas pruebas, he podido comprobar que en modelos anteriores a 2013 de YN560III las pilas son capaces de durar hasta 21 horas, y en modelos posteriores a ese año, el rendimiento de las pilas baja notablemente hasta unas 8h o 9h como máximo.

Un detalle a tener en cuenta, es  el de tapar con algo (yo uso cinta americana negra) todas las luces visibles de nuestros flashes, tanto las de power, como las de conexión inalámbrica por la parte trasera y la luz roja que parpadea en la parte delantera cuando tenemos los flashes ajustados en el modo RX. (Estoy hablando de los Yongnuo). Parece una tontería, pero algunos animales pueden recelar de las luces, sobre todo si trabajamos de noche, que cualquier luz es muy visible, más aún si son rojas. Además de no asustar a nuestros animales, nos ayudará también a hacer que nuestro equipo pase desapercibido ante cualquier persona “ajena” a nuestra actividad.

Los disparadores o triggers

Un elemento que hace fácil, lo que antes era muy complejo y tedioso. Distanciar los flashes de cámara se volvía una tarea complicada cuando se trabajaba en exteriores por motivos obvios ( poca distancia de trabajo, posibles fallos, limitación de movimientos, disparos involuntarios, etc). Hoy en día podemos usar éstos cómodos aparatos para hacer maravillas con los flashes fuera de cámara y poder dejar volar nuestra imaginación en cuanto a esquemas de luces incluso en exteriores. Como dije anteriormente, en el mercado, existen muchísimos modelos, muy caros y con unas prestaciones asombrosas, pero también hay modelos muy económicos que no se quedan atrás en prestaciones. 

Al igual que cuando hablábamos de flashes, en los disparadores también podemos encontrar triggers manuales o con la función TTL incorporada. Los manuales son mucho más económicos (la diferencia es alta) que los ya mencionados con TTL. Personalmente y valorando los pros y los contras de cada uno, considero que no es necesario invertir más dinero en un equipo completo (flashes y triggers) TTL para fotografía de alta velocidad. Es mejor guardar el dinero e invertirlo en una buena barrera infrarroja. Como siempre serán situaciones que debemos de conocer perfectamente, debemos tener mucha previsión de todo lo que acontecerá en el momento de la fotografía, anticipándonos a ello y actuando en consecuencia. La luz estará medida y dispuesta mucho antes de hacer la fotografía, habiendo hecho varias pruebas para comprobar que todo está correcto. Como no nos afecta la luz ambiente, la función TTL queda un poco en segundo plano.

Yo estoy usando actualmente el trigger de Yongnuo YN560-TX, un emisor manual que funciona a la perfección con los flashes manuales de la misma marca y de los que hemos hablado anteriormente. 

Éste mismo modelo que hay en la foto superior. Con el, podremos controlar los flashes separados por grupos para tener un mayor control del esquema de iluminación que hayamos planteado para la sesión. Podremos controlar las potencias parciales de cada flash dependiendo del grupo donde estén y también podremos modificar el zoom de cada uno de ellos, así como desactivarlos para que no disparen en un momento determinado. Ya digo que es muy cómodo para trabajar con el en el campo, porque simplifica mucho las cosas. Hay veces en las que debemos colocar los flashes en brazos articulados colgados de alguna rama, y no siempre quedan en buena postura como para consultar algún dato en el cuerpo del propio flash, o si queremos apagarlo para que no dispare en un momento determinado, con un simple toque en éste emisor en la opción concreta habremos hecho eso mismo, sin movernos de la posición donde se encuentra situada nuestra cámara.

La batería le dura mucho, y con el botón test, podremos disparar todos los flashes que tengamos activados en los diferentes grupos configurados. Su precio es muy bueno, y ronda normalmente los 35 – 40€. 

 

La cámara

El requisito más importante que debe tener la cámara que empleemos para la fotografía de alta velocidad es que disponga de una conexión externa para un cable disparador, a través del cual poder disparar la cámara remotamente, con la barrera infrarroja en nuestro caso. Casi todas las cámaras reflex de hoy en día disponen de ésta conexión por lo que es un requisito fácil de cumplir, pero tenemos que cerciorarnos de ello a la hora de adquirir el cuerpo. Otro punto importante es la capacidad de la cámara de sincronizar con el flash. Ésto se denomina velocidad máxima de sincronización y según los modelos del mercado, suele oscilar entre 1/200seg y 1/250seg.

Otro detalle importante en la cámara es, que pueda desactivarse el apagado automático de la misma, y además poder desactivar la opción que hace que la cámara entre en modo de reposo y el cual se desactiva normalmente cuando pulsamos el disparador hasta la mitad.

 

La barrera de infrarrojos

Por ser la última en nombrar no quiere decir que sea la menos importante, de hecho la barrera infrarroja es un elemento imprescindible cuando queremos empezar a hacer fotografía de alta velocidad. Son tan necesarias en esta disciplina porque en la mayoría de ocasiones, no podremos utilizar cualquier otro medio para disparar nuestra cámara y conseguir para el movimiento en el momento justo, bien porque no tengamos los reflejos suficientes de darle al disparador de nuestra cámara en el momento que vemos la acción, o porque incluso sea de noche completamente y físicamente no podamos ver el sujeto a fotografiar. En éstas ocasiones tenemos que recurrir a éste aparato electrónico que realmente se trata de una trampa “fotográfica”.

La manera de trabajar que tienen éstas barreras de infrarrojos no es muy complicado generalmente, aunque algunos modelos nos ofrecen muchas opciones más, pero básicamente se trata de un dispositivo que emite un haz infrarrojo (invisible para el ojo humano) que cuando es interrumpido por algo, envía una señal electrónica a nuestra cámara haciendo que ésta se dispare por sí misma. Como dijimos en el apartado de cámara, un poco más arriba, es de vital  importancia que la cámara disponga de conexion por cable para disparador, porque será a través de él por donde conectaremos la cámara a nuestra barrera de infrarrojos.

Existen 3 tipos diferentes de barreras infrarrojas clasificadas según el funcionamiento de sus sensores. 

Barreras con dos elementos. Constan de dos elementos que componen la unidad. Un elemento emisor y un elemento receptor que han de estar perferctamente alineados entre sí para crear el haz IR que hará disparar nuestra cámara. Es el método más complicado de instalar en el campo, ya que al ser dos elemento que deben de estar perfectamente enfrentados, en muchas situaciones será una odisea colocarlos para que funcionen correctamente. Cada uno de los dispositivos tiene una alimentación independiente, ya sean pilas o baterias.

 

Barreras con reflexión sobre espejo. Está constituida por un emisor que funciona de emisor y receptor, puesto que debe de estar enfrentado contra un espejo catadioptrico, que hará que el haz sea reflejado sobre el propio emisor. Al igual que en el caso anterior, tenemos la complicación de que ambos elementos deben estar alineados para que se produzca el reflejo del haz IR sobre el espejo. Como ventaja en éste sistema, es el hecho de que solo necesitaremos baterias para el emisor, ya que el espejo es un elemento pasivo que no necesita energia para cumplir su función, solo hace reflejar el haz que emite el emisor. Por ese motivo, puede llegar a ser una ventaja, porque al no necesitar baterias suele ser de menor tamaño y peso, y por lo tanto mucho más facil de colocar en el campo en determinados casos.

 

Barreras de reflexión directa. Este tipo de barreras infrarrojas está formada por un unico elemento. Un sensor que funciona como emisor y receptor al mismo tiempo. El haz infrarrojo tiene una longitud determinada que se puede regular en algunos modelos. Cuando éste haz IR es cortado por algo, la cámara dispara la fotografía. Es el tipo de barrera más sofisticado y también el más comodo de utilizar cuando estamos trabajando con estos dispositivos. Yo voy a centrarme en éste tipo de barreras, que es el sistema que yo utilizo. 

 

Uno de los modelos más conocidos es la barrera AMJ pensada para fotografia de naturaleza. Funciona como un dispositivo típico de barrera de infrarrojos, como se ha explicado arriba. Resulta versátil y cómoda de utilizar. 

 

Otros modelos menos conocidos y no por ello menos importantes, son las barreras VULPES y URSUS. Dos maravillas de la electrónica, fabricadas e ideadas por Alberto Carreño, un máquina en electrónica, y Javier Alonso. Son éstos dos modelos concretamente en los que me voy a centrar, porque son los que utilizo y conozco, y me gustaría compartir sus bondades con vosotros.

            

 

           

En los próximos días publicaré nuevas entradas en el blog hablando de cada una de ellas de manera extensa y exponiendo todas sus funciones. Hablando de generalidades de una y otra podemos decir que:

Son dos equipos diseñados específicamente para la fotografía de naturaleza. Algunas de sus características facilitan y aseguran el trabajo del fotógrafo  y ayuda también a la creatividad. Ambas barreras disponen de conexiones fiables y de calidad, sensores de reflexión directa de gran precisión y velocidad de respuesta (máximo 2ms). Además las dos cuentan con un modo “walkie-talkie” informando al fotógrafo en todo momento sobre el estado de la barrera o corte de los sensores por medio de sonidos característicos incluso estando a varios kilómetros de distancia. Otra interesante característica es la de poder usarlas como disparador remoto de nuestra cámara estando incluso a varios kilómetros de la misma.  Trabajan con pilas recargables, lo que las hace muy versátiles pero además cuentan con una entrada para poder conectar alguna batería externa en caso necesario.

Espero que sirva de ayuda para aclarar conceptos y ya sabéis, si os gusta, compártelo con tus amigos 🙂

Un saludo a todos!

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